Una idea (1).
La idea consistía en la convicción de que en la era de la informática, ningún proceso laboral podía seguir siendo el mismo. Es más, que la misma idea de empresa debía evolucionar. Y aquí entran en acción otros dos aspectos de la misma ideas:
- Lo contrario de un funcionario es un trabajador por cuenta propia, un autónomo. Y si el funcionario ideal es el menos productivo de los trabajadores, el autónomo representa un máximo de productividad, compromiso y creatividad.
- Que una de las consecuencias más obvias de la integración de la informática e Internet al mundo laboral es la posibilidad de una estructura empresarial que no necesite un lugar espacial para desarrollarse, sino que se base en el teletrabajo. Pero a la vez, que en vez de fundarse en un sistema muy jerarquizado y con un gasto muy grande en controles de productividad, que se base en algo parecido a una asociación de trabajadores autónomos en la que cada uno controle su propia productividad, y cada uno cobre en base a su productividad real.
Nuestra idea era por tanto caminar hacia una estructura empresarial fundada en el teletrabajo, optimizada en todos los sentidos y especialmente:
- En los gastos generales de una ubicación espacial que debería integrar a todos los trabajadores.
- Fundado en el teletrabajo y reduciendo al mínimo imprescindible la estructura presencial.
- Reduciendo al mínimo la estructura jerárquica que se centra en controlar la productividad de cada trabajador, y sustituyendola por una jerarquía fundada en el liderazgo.
- Aumentado al máximo la responsabilidad y creatividad personal de cada trabajador.
- Buscando al máximo una justicia distributiva, en la que cada uno cobraría por sus capacidades y compromiso con el trabajo.
- En la que cada trabajador alcanzaría un máximo de libertad (para poder vivir donde quiera y con el horario de trabajo que prefiera).
- Y que a la vez, el trabajador se comprometa al máximo como algo propio en el destino de la empresa.
La revolución del teletrabajo.
Según Alvaro Lamé, Director de Netgate, “la revolución de las tecnologías de la información está ingresando en una nueva etapa, que es la de las tecnologías para el desarrollo humano, que incluye el teletrabajo, pero que es un concepto más amplio”.
Por su parte, la web Estrategia y negocios afirmaba no hace cho algo mucha gente está repitiendo en los últimos meses:
"El número de despidos y de trabajadores enviados desempleo aumenta en todo el mundo, y de forma creciente también en Centroamérica. A pesar de esto, cada vez son más quienes aseguran que de esto se pueden extraer experiencias positivas, y que incluso - inadvertidamente - la crisis podría ayudarnos a volvernos mas productivos, eficientes y ecológicos. ¿Cómo? A través del teletrabajo.
"El teletrabajo es hoy una opción posible y digna de ser considerada gracias a que las conexiones a Internet son cada vez más rápidas (en general) y sus precios están bajando, al igual que el de los equipos informáticos. Además, herramientas Web como el cloud computing, las redes sociales (Xing, Linkedin, entre otras) y el software para establecer comunicaciones telefónicas o videoconferencias (Skype, Net2phone, Gtalk, etc) permiten organizar sin contratiempos el trabajo a distancia.
"Algunos expertos aseguran que la crisis en desarrollo podría estar gestando “la gran revolución del teletrabajo” y señalan que “este es el momento que los nómadas digitales venían esperando. (…) las crisis económicas, con todo lo dolorosas que resultan, abren una tendencia a forzar nuevas prioridades en todo el mundo. Los ahorros de costo y la eficiencia inherente al estilo de vida nómada digital se hace irresistible durante las recesiones, por lo que la tendencia hacia esta dirección se está acelerando".